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Documentar los trabajos académicos

PARA QUÉ DOCUMENTAR LOS TRABAJOS

Para realizar cualquier trabajo académico, profesional o científico hay que basarse en los conocimientos ya disponibles sobre el tema y nuestros propios análisis deben seguir métodos de indagación acreditados en la disciplina. Por tanto, necesitamos partir de teorías, conceptos, técnicas, datos, ideas, etc. procedentes de fuentes fiables. Es decir, sea cual sea la índole del trabajo, de una u otra forma, necesitamos documentarnos: reunir y analizar determinadas guías o manuales, artículos o monografías, ciertos datos o cifras, normativa técnica, textos legales, sitios web, archivos de distinta clase, etc. Se requiere que nuestro trabajo sea personal, original, pero que esté documentado, fundamentado.

Una revisión bibliográfica es un trabajo especial que analiza y sistematiza lo que se sabe en un campo de la ciencia sobre un tema. Pero cualquier trabajo académico requiere algo de revisión bibliográfica para documentarnos, orientarnos sobre la cuestión y conseguir información útil que nos sirva de base. Esta documentación nos la pueden facilitar toda o en parte y/o la podemos buscar nosotros (ver otras Guías y tutoriales, consultar en la Biblioteca).

Pero, ¿cómo documentar el trabajo? Es decir, ¿cómo procesar la documentación reunida, cómo trabajar con ella, cómo analizarla y aplicarla? Es aconsejable hacerlo en tres fases, que vamos a explicar:

1º) Lectura y anotaciones: analizar los documentos o fuentes de información por separado.
2º) Estudio de anotaciones: 
analizar la documentación en conjunto, generar una síntesis.
3º) Utilización de la información: 
aplicar la información analizada al redactar el trabajo. 

1º) LECTURA Y ANOTACIONESLECTURA ANOTACIONES

La primera fase consiste en analizar la documentación reunida mediante una lectura de cada texto o fuente, de la que extraemos las notas personales correspondientes en un archivo Word o similar. Como técnica general, si se ha de revisar y utilizar bastante documentación, es conveniente emplear un software o gestor bibliográfico (RefWorks, Mendeley, Zotero, etc.) para administrar las referencias, los documentos (pdf, etc.) y las notas personales (consultar en la Biblioteca). Este documento de notas irá a una carpeta del trabajo en nuestro ordenador o gestor bibliográfico. Y puede servir para trabajos posteriores con fines parecidos.

Orientación a objetivos

Lectura y anotaciones deben estar dirigidas al tema y a la finalidad del trabajo, guiadas, siquiera provisionalmente, por las hipótesis y métodos que esperas poner en juego. Tener esto presente ayuda a ordenar y guiar el análisis, a no dispersarte.

Lectura activa y selectiva

No leas de forma monótona, de corrido. Lee priorizando, indagando, buscando lo que te interesa, decidiendo qué capítulos o fragmentos requieren más o menos atención. Según tus objetivos, no te pierdas lo importante, pero tampoco necesitas perder el tiempo con lo accesorio. Algunos párrafos los leerás tres veces y otros los saltarás, al no afectar a tu cuestión. Es una lectura profunda, que exige concentración, para extraer lo esencial, las ideas y los datos de interés. 

Sigue las claves del documento y las tuyas  

Fíjate bien en las claves del documento: índices, resúmenes, introducción, epígrafes, recuadros, listas, textos en negrita, figuras y tablas, pies de foto, inicios de capítulo o párrafo, conclusiones, etc. Con las claves, anticipa lo que vas a leer y recapitula lo que has leído. Si el medio lo permite (impresión de trabajo o pdf con notas y resaltado) agrega tus propias claves: subraya, resalta lo importante, pon tus aclaraciones...      

Documento de notas personales

De cada texto, artículo o fuente de datos, prepara un archivo Word con tus notas personales: la información esencial que te interesa de ese documento. Encabézalo con los datos resumidos del documento: autores, título, fecha, publicación, localización, etc. Archívalo en la carpeta del trabajo. El documento de notas, bien usado, a los efectos del trabajo, reemplazará al documento original, que salvo necesidad excepcional, ya no será necesario consultar.

Cómo tomar notas

Tomar notas te ayuda a concentrarte y a comprender mejor la información, activa el proceso de aprendizaje y la capacidad de retención y de relación de ideas. Toma notas de forma sucinta y selectiva, orientadas a los objetivos del trabajo. No hagas resúmenes ingenuos y enormes. Sólo extrae la información que te pueda interesar: ideas o datos valiosos relacionados con el tema y con los aspectos no documentales de tu estudio: trabajo de campo, intervención socioeducativa, experimentación, análisis financiero, encuestas, cálculo numérico, programación, CAD, etc. Anota la información relevante que confirme, justifique o enriquezca las hipótesis, métodos y contenidos de tu trabajo, pero también la que los cuestione, por si tienes que limitar o reorientar el alcance e interpretación de tu estudio.

Cómo deben ser las notas

Las notas han de ser claras y estar bien organizadas. Deben ir precedidas todas por el número de la página del documento a la que se refieren, para saber la procedencia, por si tuvieras que citarlas. Dependiendo del caso, puedes tomar notas con tu propio lenguaje, condensando ideas, incluso haciendo esquemas, o por el contrario, si consideras el texto del autor literalmente valioso, susceptible de ser citado tal cual, puedes copiar un fragmento, pero entre comillas. O unos datos, de una tabla, etc. Es importante anotar datos técnicos, nombres y detalles relevantes, ideas y conceptos fecundos, etc. En este caso no hay problema para copiar y pegar, pero ¡no te olvides de las comillas y el número de página!. Tampoco hay que abusar de los fragmentos textuales: sólo si son muy significativos o elocuentes.

Añade tus comentarios personales 

Intercala las ideas que se te ocurran al analizar el texto, o posibles formas de usar la información. Para distinguirlos escríbelos en letra de otro color (azul, morado). Estos apuntes serán interesantes para cuando estudies las notas y procedas a la síntesis personal. Empiezas a reflexionar, a generar ideas y no sólo a extraer contenidos.

Más sobre técnicas de estudio

Consulta Academic Study Skills, de la University of New South Wales, si quieres aprender más sobre técnicas de estudio como las reflejadas en este apartado.

2º) ESTUDIO DE LAS ANOTACIONES

Es importante que la segunda fase sea un proceso diferenciado. Por un lado, ha de estar separada de la primera, respecto a la cual representa la culminación o cierre del análisis de la documentación, pero permitiendo de forma global recapitular toda la información extraída y generar nuevas ideas y relaciones, sintetizar. Y por otro, tiene que distinguirse de la fase tercera, donde la información analizada ya se va a aplicar o usar al redactar el trabajo personal, con el que no debe confundirse, para evitar caer en el "copia/pega", el "refrito", el "collage" y otras deformidades académicas.

Diferente complejidad, atención a objetivos

Dependiendo de la disciplina, del tema y del trabajo, el volumen de documentación que analizar y de notas que estudiar varía mucho, puede ser abundante o reducido. Pero siempre hay que tener en cuenta los objetivos del estudio que estamos llevando a cabo y las tareas y técnicas no documentales.

Lectura de las anotaciones

Realiza un estudio atento de tus anotaciones. Si son muchas, repásalas por orden. Volviendo a lo esencial de lo que has analizado, terminas de apropiarte de lo que te interesa aprender y tu cerebro sigue estableciendo relaciones, inicia una síntesis, saca conclusiones. Adquieres una visión de conjunto, un mapa general del tema.

Nuevos comentarios personales

Conforme estudias y repasas la totalidad de las notas, las relaciones que descubres entre una información y otra, entre lo nuevo y tus conocimientos previos, y entre la información analizada y la obtenida por medios no documentales en tu trabajo harán que se te ocurran más comentarios e ideas personales. Incorpóralos a los documentos de notas. Son criterios y aportaciones propias provisionales que vas anticipando, que te ayudan a forjar tu propia concepción del tema, a aprender.

Evaluación de la información

En esta fase de reflexión y revisión general de la documentación conviene que compruebes si necesitas ampliar información, obtener más datos o contrastarlos mejor, buscar otros documentos, corregir algún detalle, preguntar una duda al director del trabajo, etc. O por el contrario, confirmar que das por válida la recogida y análisis de la información.

Esquema, estructura del trabajo

Para elaborar y redactar un trabajo contarás con un esquema o estructura, que habrás elaborado, quizá con la orientación de quien te lo dirija, en función de los objetivos y los métodos de indagación que estés empleando. Interesa que esté suficientemente desarrollado, como embrión del futuro texto del trabajo, aunque sea de forma preliminar, susceptible de corrección y mejora.

Esquema con claves de anotacionesDocumentar un trabajo

Conforme estudias los documentos de notas, apunta en el esquema qué anotaciones te pueden ser especialmente relevantes para cada apartado, con una clave por el documento y el nº de página, para saber qué material consultar cuando tengas que redactar cada parte, a qué datos o ideas puedes recurrir, para incorporar y por tanto citar, si al final lo ves conveniente. Por ej: [L 45]: documento de López, página 45. Incluyendo tus propios comentarios personales, lo más valioso, que por supuesto no necesitas citar.

Síntesis, resumen personal

En ciertos casos puede ser útil, además, elaborar una síntesis con las ideas o datos principales recogidos de la documentación analizada. Se trata de organizar de forma sistemática en un solo documento, a modo de resumen o guion, la información tomada de las publicaciones analizadas o de parte de ellas. Para algunos tipos de trabajo y de información, como por ejemplo en las revisiones bibliográficas propiamente dichas, este resumen general puede ser una ayuda interesante.

3º) UTILIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN

La tercera fase del proceso de documentar el trabajo coincide con la redacción del mismo, por lo que hay que tener en cuenta Cómo estructurar trabajos académicos y Cómo redactar trabajos académicos. Al componer y escribir el texto de nuestro trabajo, además de lo que hemos descubierto o ideado con métodos de estudio no documentales (experimentación, observación, computación, intervención social, prácticas, trabajo de campo, estadística, etc.), incorporamos lo aprendido revisando la documentación pertinente, citando nuestras fuentes de manera apropiada, de acuerdo con las reglas de la integridad académica y el derecho de autor, para Evitar el plagio en trabajos académicos.

Partir del esquema provisional

Redacta el texto partiendo del esquema provisional, dando cuenta ordenadamente de lo que has encontrado o diseñado en tu trabajo. Incorpora y desarrolla la información procedente de tus fuentes y métodos no documentales. Consulta y aplica la documentación mediante las claves de documento y página cuando sea preciso. Integra todo lo que has aprendido en un conjunto coherente e inteligible para exponer tus hallazgos, para quienes vayan a leer el texto. Corrige lo que sea preciso en el esquema a medida que avanzas y profundizas en la escritura.

Elaboración gradual, comunicación

El procesador de textos facilita tu tarea. Puedes componer tu documento gradualmente, engrosando y perfeccionando el trabajo poco a poco, en sucesivas redacciones que dan lugar a versiones consecutivas cada vez más completas y atinadas, en cuanto a contenido y en cuanto a forma. Considera que la redacción y presentación son muy importantes, estás comunicando, dando cuenta a otras personas de lo aprendido.

Documenta tu trabajo

Incorpora información analizada en tu trabajo para justificarlo, fundamentarlo:

  • Contextualizar el problema que tratas en el estado actual de conocimientos.
  • Resumir lo que se sabe, o lo que se sabe hacer, sobre la cuestión que tratas.
  • Respaldar tus afirmaciones sobre teorías o criterios científicos relevantes.
  • Justificar los métodos y técnicas de indagación o estudio que empleas.
  • Aportar datos técnicos o científicos que avalen o enriquezcan tu exposición.
  • Ofrecer datos históricos, sociológicos, económicos, demográficos, etc.
  • Explicar la normativa técnica que afecta al tema en cuestión o al sector.
  • Explicar la normativa legal con arreglo a la cual se desenvuelve la actividad.
  • Etcétera.

Cita tus fuentes de información

Documenta el trabajo, aporta información, tomando prestados datos, imágenes, frases o ideas de los documentos reunidos y analizados. Diferencia estrictamente la información ajena de la propia (entre comillas y con su página los fragmentos literales ajenos) y menciona su procedencia mediante una cita en tu texto y la correspondiente referencia en una lista al final de tu trabajo. Todo esto se explica en la guía Evitar el plago en trabajos académicos, en la de Cómo usar imágenes en trabajos y en las guías sobre citas y referencias de la página de Guías y tutoriales de la Biblioteca.

Otra documentación en los trabajos

Algunos estudios y trabajos, se basan, por supuesto, además, en el análisis, comentario o interpretación de documentación primaria que requiere métodos de citación y tratamiento especiales: fuentes textuales históricas, jurídicas, literarias, etc.; fuentes culturales artísticas, etnográficas, arqueológicas, musicales, etc.; fuentes gráficas, iconográficas, geográficas, cartográficas, etc. Consulta con tus profesores al respecto.

09/01/2017