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Cómo seleccionar información científica

INFORMACIÓN CIENTÍFICA

Para estudiar en la universidad, para ejercer una profesión y para formarse durante toda la vida es necesario usar información científica, solvente y acreditada, no vale cualquier página web encontrada en internet. Sólo así se puede aprender, realizar trabajos, preparar proyectos e informes, investigar, etc.  

Información científica es aquella que se produce al final de procesos de investigación conducidos según los métodos de la ciencia, es decir, dentro de comunidades de expertos y mediante procedimientos contrastados y abiertos a la crítica. Esta información se recoge en documentos y registros publicados con un control previo, independiente del autor, sobre su fialibilidad.

Para encontrar informaciòn científica se usan buscadores, bases de datos y archivos digitales especializados en rastrearla y/o conservarla, que nos garantizan, pues, resultados de calidad. Sin embargo, incluso cuando usamos estas herramientas, necesitamos evaluar y seleccionar los resultados conseguidos en cualquier búsqueda. Es preciso analizarlos para comprobar si la búsqueda está bien hecha, si debemos corregirla, reconducirla, usar herramientas adicionales, etc. Y, por supuesto, para quedarnos con los mejores contenidos y los que resuelven mejor nuestro problema de información.

 

Evaluación

 

CRITERIOS PARA EVALUAR Y SELECCIONAR DOCUMENTOS CIENTÍFICOSSelección

Para escoger después de una búsqueda de información cientíifica los documentos más adecuados y útiles conviene tener presente criterios como estos. No están ordenados por prioridad, depende de los tipos documentos, tema y circunstancias de la búsqueda que unos factores resulten más decisivos que otros. 

Recomendaciones. Posibles orientaciones recibidas de nuestros profesores, directores del trabajo o de la investigación, etc. sobre la documentación conveniente.

Relevancia. Pertinencia del documento respecto al tema sobre el que buscamos, grado en que responde a nuestra necesidad en virtud de su enfoque, tratamiento, amplitud, alcance, profundidad, presentación, organización, etc. Conviene fijarse en el título, índices, resumen, palabras clave, introducción, etc., según sea el documento.

Vigencia. Fecha de publicación y, por tanto, actualidad o validez del contenido en relación al tema y la disciplina en que trabajamos. Intentaremos evitar contenidos obsoletos, aunque este requisito varía con las disciplinas.

Tipo de documento. Adecuación del tipo de documento o información en cuestión a nuestras necesidades. Según el tipo es diferente la finalidad y utilidad de los documentos: artículos de revista científica, artículos de divulgación, congresos, manuales, informes técnicos, tesis, datos estadísticos, etc.

Autoria. Cualificación, méritos y credenciales de los autores para tratar como expertos el tema en cuestión. Es un aspecto muy importante, si tenemos o encontramos datos al respecto. También son indicios útiles la escuela científica o el grupo de investigación a los que pertenecen.

Fuente de la publicación. Prestigio o influencia de la revista donde se publica un artículo, reputación académica de una editorial de libros, o de una sociedad científica que respalda un congreso o informe, etc.

Referencias Inclusión de datos bibliográficos de estudios, artículos, etc. en los que se apoya el documento en cuestión, que son citados en su texto y se recopilan juntos al final del mismo, demostrando su fundamentación.

Procedimientos de investigación. En el caso de artículos de investigación hay que fijarse en la información aportada en el resumen, los métodos utilizados, el alcance del estudio, la claridad en los objetivos, hipótesis, conclusiones, etc.

Impacto, citas. En artículos de investigación también, se puede tener en cuenta el factor de las citas recibidas por el documento o criterios similares, de repercusión del documento entre la comunidad científica.

25/04/2016